¿Quién sino tu, para refugiar mis noches vacías?
¿Quién sino tu, para beberte mi alma?
¿Quién sino tu, para tomar mi corazón y enviarlo al olvido?
¿Quién sino tu, para voltear mi mundo?
¿Quién sino tu, que te dividiste para dividir mi cuerpo?
Sólo tú, mi ángel nocturno,
que con palabras dulces aliviaste un corazón roto.
Sólo tú, silueta obscura
que en la distancia te ocultas
para revivir un sueño muerto...
ahogado en su dolor inmisericorde.
Sólo tú, ángel caído
para mover sentimientos
y con ellos crear montañas.
Sólo tú, que las alas has perdido
para sembrar tu semilla y después volar tan lejos
como tu propio sueño te permite.
Sólo tú, ángel muerto
que en tu penumbra has
dividido mares y quebrado planetas.
Sólo tú, que yaces inerte
das tanto dolor como el que tu
mismo te provocas y después
mueres lentamente, matando mi alma.
Sólo tú, ángel de locura
que emerges de la nada
sin conciencia de tu alma pura...
Sólo tu rostro de inocencia
has robado los suspiros
de un alma condenada.
Sólo tú, nocturno caído,
que has muerto inocente,
eres capaz de provocar la locura
Sólo tú, locura preciada
has invadido mi mente.
Sólo tú... pequeño ángel
eres simplemente inexistente...
Friday, March 18, 2005
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

No comments:
Post a Comment